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A los 85, con la valija siempre lista: la historia de Sandra y Eleanor, dos amigas tejanas que ya le dieron la vuelta al mundo

Sandra Hazelip y Eleanor Hamby se conocieron en una misión humanitaria en Zambia, enviudaron y transformaron los viajes en un proyecto de vida en común. Desde Texas, con 85 años y cerca de medio planeta recorrido, ahora planean una nueva aventura por Asia. Recorrieron la Argentina en 2023, se maravillaron con Iguazú y el tango, y se prenden a cualquier plan: snorkeling, escaleras, navegación o excursiones largas. Una nota sobre la autonomía, los lazos y las ganas de empezar de nuevo cuando muchos ya creen que la vida está echada.

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Alejo FerreroSociedad y vida cotidiana · · 3 min de lectura
A los 85, con la valija siempre lista: la historia de Sandra y Eleanor, dos amigas tejanas que ya le dieron la vuelta al mundo

Acá, en este tramo de final del año en que uno empieza a mirar la agenda del año que viene y se pregunta qué cosas le gustaría hacer antes de que se pase el tiempo, me crucé con la historia de Sandra Hazelip y Eleanor Hamby, dos amigas texanas de 85 años que llevan recorridos juntos unos 50 países y ya están armando la próxima mochila. La idea me quedó dando vueltas porque las dos enviudaron, son madres, abuelas y bisabuelas, y en vez de achicar el mundo lo agrandaron. Y me pareció que valía la pena contarla tal cual, porque en este oficio uno termina escuchando muchas vidas y pocas como esta.

Sandra, que es médica, y Eleanor, fotógrafa documental, se conocieron en una misión humanitaria en Zambia. Cada una vivía a unos 96 kilómetros de la otra en Texas, y con el paso de los años fueron armando una amistad a fuerza de viajes. Cuando los hijos ya se habían hecho grandes y la casa quedaba con más silencio del que una quisiera, se les ocurrió algo tan loco como concreto: armar una vuelta al mundo en 80 días, inspirada en la novela de Julio Verne. Para entonces tenían 81 años y ya habían hecho juntas, entre otras cosas, el ferrocarril Transiberiano. O sea, no era una idea improvisada: era el paso siguiente.

La familia, el apoyo y las dudas de siempre

Las dos coinciden en que el espaldarazo de los hijos y los nietos fue clave para animarse. Como me lo imaginaría contando Marta, mi vecina de Boedo que ya pasó los setenta y cada año pelea para que la dejen ir a algún lado con una amiga: la familia te dice que sí, pero con la ceja levantada. Las viajeras reconocen algo de eso: "Nuestras familias nos apoyaron mucho en nuestros viajes", dijeron, aunque admiten que algunas decisiones todavía despiertan dudas entre los seres queridos. Lo que pasa es que, a los 85, cada plan parece una declaración de independencia.

Los lugares que ya tienen en la cabeza

En 2023 vinieron a la Argentina y se llevaron una buena impresión: recorrieron las Cataratas del Iguazú, se encontraron con el tango, se metieron en actividades rurales y pasaron por el Cementerio de Recoleta. Antes habían estado en las pirámides de Egipto, sobrevolaron el Everest, vieron la aurora boreal en Finlandia, caminaron por la isla de Pascua, se animaron al Amazonas, hicieron el trecho por la Gran Barrera de Coral en Australia y se pararon frente a las cataratas Victoria. Eleanor, de hecho, a lo largo de su vida recorrió unos 130 países. Cuando uno escucha el listado entero, lo primero que piensa es cómo hace para meter todo eso en una valija, y después se da cuenta de que, en realidad, lo que se guarda de cada viaje son las personas con las que uno se cruza en el camino. Ellas mismas lo dicen: los encuentros con gente local suelen ser los recuerdos que más les quedan.

  • Continúan viajando a los 85 años y proyectan nuevos destinos en Asia, como Bután, Brunéi, Laos, Timor Oriental y Filipinas.
  • También quieren conocer Chichén Itzá, en México.
  • Adaptan el ritmo de cada actividad a sus posibilidades y se niegan a fijarles un límite por la edad.
  • Aseguran que siguen subiendo escaleras, navegando, practicando snorkel y haciendo excursiones sin problema.
“Quizás avancemos más despacio, pero no queremos que un número decida lo que podemos o no podemos hacer.”Sandra Hazelip y Eleanor Hamby
AF
Alejo FerreroSociedad y vida cotidiana

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