Cristiano se fue enojado y Messi se fue despedido: dos modos muy distintos de cerrar una fecha FIFA
Portugal venció 2-1 a Noruega pero el verdadero partido ocurrió en el banco: Ronaldo no ingresó, dijo que tenía un acuerdo y abandonó la concentración. En Buenos Aires, la Pulga convirtió un penal y dio dos pases gol en su último partido con la selección.

Lo que tenía que ser una fecha FIFA tranquila terminó con dos noticias bien distintas a cada lado del Atlántico. Una habla de un crack que se levanta de la silla y se va. La otra, de un crack que se para, agarra la pelota y se despide como se despiden los grandes. En el medio, dos formas opuestas de entender el poder de un capitán.
El Bicho miró todo desde el banco
En el estadio do Dragão, Portugal le ganó 2-1 a Noruega por la Nations League. Resultado correcto, trámite con altibajos, la de siempre. Pero la foto del partido no fue de los goles: fue la de Cristiano Ronaldo haciendo movimientos de calentamiento durante media hora, trotando con la camiseta puesta, listo para entrar, mientras el entrenador Jorge Jesus ni siquiera lo miraba. El portugués se quedó con el buzo, la calentadura y la bronca. Después del encuentro, el delantero publicó un comunicado en el que sostuvo que tenía un acuerdo para jugar treinta minutos y que esa promesa no se cumplió. También aseguró que tanto la Federación Portuguesa como el propio Jesus le habían pedido que se quedará. Y remató con un pedido a los hinchas que sonó a descargo: “Créanme, esta es la pura verdad”. Digan lo que digan, el Bicho se fue de la concentración sin dar más explicaciones.
Yo te lo traduzco: alguien le dijo “entrás media hora”, contó los minutos con el reloj, y cuando vio que el número no le daba, agarró el bolso y se mandó a mudar. ¿Está bien? ¿Está mal? Hay un debate ahí que no es menor: cuánto vale la palabra de un técnico frente al ego de un jugador que, a esta altura, ya ganó todo lo que se puede ganar con su selección. Lo que no se puede discutir es que la escena dejó en offside a la Federación portuguesa entera, justo cuando faltan meses para un Mundial.
Messi eligió otro final: la pelota y la familia
Del otro lado del mapa, en el Monumental, la Pulga se puso la diez por última vez. Argentina enfrentó a Benín en un partido que fue más una fiesta que un encuentro oficial. Gol de penal, dos pases gol y un abrazo con Antonela, junto a sus tres hijos Thiago, Ciro y Mateo, que lo acompañaron en la cancha. La madre, Celia, miró desde la tribuna. La familia completa presente, como un cierre de película.
Lo de Messi siempre fue distinto. Cuando se fue en 2016, después de la final perdida en la Copa América Centenario, parecía que era para siempre. Volvió, ganó todo lo que le faltaba y hoy se retira con la copa bajo el brazo y la tribuna de pie. Cristiano, en cambio, eligió la puerta de atrás. Dicen que las comparaciones son odiosas, pero esta semana, al menos, hablan por sí solas.
- Portugal visitará a Armenia por una nueva fecha de la Nations League, con la incógnita de si el Bicho estará disponible o seguirá fuera de la convocatoria.
- Argentina ya cerró su participación en la fecha FIFA y empezará a preparar el cruce eliminatorio rumbo al Mundial 2026, que en la previa de septiembre la tiene como líder de la tabla.
- Noruega, ya sin chances de progresar en su grupo, recibe a Estonia en un partido que se presenta como despedida para varios históricos del plantel.
- Ronaldo podría reaparecer con Al-Nassr en la liga saudí, donde viene de marcar en las últimas dos fechas y pelea por ser el máximo artillero de la temporada.
En definitiva, la fecha FIFA dejó una imagen que vale más que cualquier estadística: un señor parado en la puerta del colectivo y otro señor parado en el medio de la cancha con sus hijos. Los dos cracks, los dos leyendas, los dos caminos distintos. Firmado: Pablo Ferraro, Deportes.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

Dos Equipos Avanzan: Cruces Potenciales en Octavos del Torneo Apertura


