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Martes, 6 de octubre de 2026
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David Janer se instala en la diaria con un arquitecto que viene a revolver el pasado

El actor español se suma a «Sueños de libertad» como Josema, un profesional que llega desde Barcelona y se cruza con el destino de Perfumerías De la Reina. Vuelve al formato diario tras 658 episodios de «Amar es para siempre» y cuenta cómo fue reencontrarse con un equipo técnico que ya conoce.

SB
Sofía BianchiCultura y espectáculos · · 4 min de lectura
David Janer se instala en la diaria con un arquitecto que viene a revolver el pasado

Les confieso algo antes de arrancar: cuando un actor me dice que vuelve a una serie diaria después de 658 capítulos, lo primero que pienso es en el aguante que hay que tener para sostener un personaje seis días a la semana. Por eso me acerqué a la conversación con David Janer con esa idea en la cabeza, la del tipo que ya pasó por esa fábrica y sabe cómo moverse. Y la verdad es que salió exactamente eso: un actor que llega con el oficio a cuestas, con la tranquilidad de quien ya sabe dónde quedan los pasillos del set, y con un personaje nuevo que le pinta lindo para jugar.

Un arquitecto que viene con valija y con pasado

Janer se incorpora a «Sueños de libertad» en el papel de Josema, un arquitecto que arriba desde Barcelona. La descripción oficial lo pinta como un hombre refinado y melancólico, y lo que más me llamó la atención es que su oficio no está puesto al azar: la idea de construir atraviesa tanto su trabajo como el recorrido que le proponen los guiones. Como si levantar paredes y armar estructuras fuera también una metáfora de lo que va a pasar con los personajes que lo rodean.

Lo que se viene para la familia dueña de Perfumerías De la Reina es justamente eso: que un recién llegado ponga en tensión las alianzas que vienen funcionando. Janer me lo dijo sin demasiados rodeos, y se nota que el personaje viene a revolver cosas del pasado. Lo dijo así, con esa mezcla de entusiasmo y prudencia que tienen los actores cuando no quieren spoilear pero están contentos con lo que les toca.

La voz del propio Janer

Cuando le pregunté por Josema, me respondió con la claridad de alguien que ya se sacó el librito y lo estudió. Lo escuché explicarlo y me quedó dando vueltas eso de que el personaje arrastra asuntos de su pasado que van a volver a moverse cuando se cruce con el resto. Es una frase que en boca de cualquier actor puede sonar a marketing, pero viniendo de alguien que viene de personajes muy largos se nota que hay trabajo serio detrás.

  • El personaje es Josema, un arquitecto que llega desde Barcelona y se mete de lleno en el destino de Perfumerías De la Reina.
  • La serie lo presenta como un hombre refinado y melancólico, con temas del pasado que prometen conflicto.
  • Para Janer, la idea de construir atraviesa tanto el oficio del personaje como el arco que le proponen los guiones.

La ventaja de conocer el equipo y la silla del maquillaje

Hay algo que los que miramos televisión desde el living no solemos pensar: cuando un actor arranca una serie nueva, lo más agotador no es aprenderse los textos, sino aclimatarse al equipo. Por eso me hizo mucho ruido lo que Janer contó sobre su llegada. Que se reencontrara con gente de cámara, maquillaje, peluquería y vestuario que ya había trabajado con él en «Amar es para siempre» fue, según sus propias palabras, lo que le permitió sentirse cómodo desde el primer día. Necesitó menos tiempo para acomodarse, y eso, en una diaria, es medio tiempo de grabación ganado.

También le consulté cuánto pensaba quedarse, y la respuesta me pareció honesta y simpática a la vez. Dijo que su deseo es permanecer tanto como en su anterior ficción diaria, esos 658 episodios que le llevaron años de pantalla. Pero fue claro: eso va a depender de cómo se desarrollen los guiones. Es la forma más noble de decirlo: quiero quedarme, pero no me sirve que me tengan de adorno.

Trayectoria para dimensionar al recién llegado

Para los que no tengan a Janer en la cabeza, vale la pena repasar por dónde pasó antes. Si hablamos de series de largo aliento, hay que nombrar a «Amar es para siempre», donde fue Guillermo Galán Barrios durante 658 episodios, un número que a mí, cada vez que lo digo en voz alta, me suena a una vida entera dentro de la ficción. Y si vamos un poco más atrás, está «Águila Roja», donde interpretó a Gonzalo de Montalvo, una producción que terminó el 27 de octubre de 2016, después de nueve temporadas y 116 episodios, y que llegó a superar los seis millones de espectadores. Son números que, para un actor español, pesan y se notan.

Con todo eso encima, lo que más me gustó de la charla fue una idea que soltó casi de paso, sin darle demasiada importancia, y que a mí me parece la mejor definición de por qué estas series siguen funcionando. Janer dijo que el atractivo del formato está en las contradicciones, las alegrías y los dolores de la vida cotidiana. Esas tres cosas, en una sola frase, son básicamente lo que pasa en cualquier familia cuando uno se sienta a mirar la televisión a la noche. Y por eso, porque leemos tanto de nosotros en pantalla, estas historias siguen vigentes.

SB
Sofía BianchiCultura y espectáculos

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