El Banco Nación lanza créditos UVA para autos de hasta cien millones de pesos y sin prenda, en un intento por mover la aguja del consumo
La línea financia el ciento por ciento del valor de vehículos cero kilómetro y usados de hasta diez años, con plazos de hasta cinco años y tasas que parten de UVA más diecinueve por ciento para quienes cobran haberes en la entidad; el trámite se hace por internet con el documento y la oferta abarca mil cuatrocientos concesionarios en todo el país

Vuelven los créditos del Banco Nación para comprar autos, pero esta vez con una particularidad que no se puede pasar por alto: la financiación es en UVA, esa misma unidad que ajustaba por inflación en los créditos hipotecarios de hace una década y que ahora reaparece en la línea para vehículos, con la promesa de acercar el sueño del cero kilómetro o de la pick-up nueva al bolsillo de un sector cada vez más acotado de la clase media argentina, en un escenario donde los salarios corren de atrás respecto de los precios y donde la decisión de cambiar el auto se vuelve, más que nunca, un cálculo fino que se hace en la mesa familiar de cada domingo.
La nueva modalidad, que el banco oficializó el siete de septiembre pasado bajo el paraguas del programa +Autos con BNA, contempla la compra de automóviles, pick-ups y utilitarios, tanto cero kilómetro como usados con una antigüedad tope de diez años, y lo hace con un monto máximo por solicitante de cien millones de pesos, lo que en la práctica significa que se puede financiar hasta el ciento por ciento del valor del bien sin necesidad de dejar el vehículo prendado a favor de la entidad, un dato no menor si se piensa que en el mercado tradicional la prenda suele ser un obstáculo concreto para acceder al préstamo, sobre todo para autónomos y monotributistas que no siempre cuentan con el respaldo de un recibo de sueldo que les permita atravesar el filtro del buró de crédito.
Tasas, plazos y la letra chica del UVA
Los plazos disponibles van de doce a sesenta meses, es decir de uno a cinco años, y la gestión se canaliza de manera íntegramente online con la sola presentación del Documento Nacional de Identidad, lo que representa una simplificación administrativa que reduce tiempos y traslados para el usuario. La tasa para los clientes que perciben sus haberes o jubilaciones en el Banco Nación es de UVA más diecinueve por ciento nominal anual, en tanto que para el resto de los postulantes se eleva a UVA más veinticinco por ciento nominal anual, y en ambos casos la cuota mensual no puede superar el veinticinco por ciento de los ingresos netos del solicitante, una cláusula que apunta a evitar el sobreendeudamiento de las familias en un contexto donde el costo de vida sigue siendo la principal preocupación de los argentinos según prácticamente todos los relevamientos de opinión pública de los últimos meses.
Como referencia, y siempre con el caveat de que se trata de estimaciones sujetas a la evolución de la unidad UVA, para un préstamo de diez millones de pesos a sesenta meses la cuota inicial se ubicaría en torno de los doscientos noventa y dos mil seiscientos cincuenta y seis pesos para quien cobra haberes en la entidad y alrededor de trescientos cuarenta y tres mil trescientos treinta y tres pesos para el resto de los clientes, cifras que permiten dimensionar el esfuerzo mensual que implica embarcarse en este tipo de financiación, sobre todo si se tiene en cuenta que las cuotas pueden ir variando a lo largo del plazo por el mecanismo de ajuste propio de los créditos en UVA.
- Cobertura: automóviles, pick-ups y utilitarios, cero kilómetro o usados de hasta diez años de antigüedad.
- Monto máximo: cien millones de pesos por solicitante, con posibilidad de financiar hasta el ciento por ciento del valor.
- Plazos: de doce a sesenta meses, con trámite online y solo DNI.
- Tasas: UVA más diecinueco por ciento para clientes con haberes o jubilaciones en el banco, y UVA más veinticinco por ciento para el resto.
- Cuota tope: no puede superar el veinticinco por ciento de los ingresos netos del solicitante.
- Sin prenda sobre el vehículo.
- Red de comercialización: más de mil cuatrocientos concesionarios oficiales y mil ochocientos puntos de venta en todo el país, incluyendo la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la provincia de Buenos Aires, Córdoba, Corrientes, Río Negro y Salta, entre otras.
La red comercial adherida al programa supera los mil cuatrocientos concesionarios oficiales y los mil ochocientos puntos de venta distribuidos a lo largo y ancho del país, lo que incluye presencia en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en distintos puntos de la provincia de Buenos Aires, en Córdoba, en Corrientes, en Río Negro y en Salta, entre otras provincias, una capilaridad que le da al usuario la posibilidad de comparar precios y modelos sin necesidad de moverse más allá de su propia ciudad o, en el peor de los casos, con un traslado razonable hasta la concesionaria más cercana.
En paralelo, el banco bajó la tasa para refinanciar deudas
En paralelo con la línea +Autos con BNA, la entidad financiera anunció una reducción de la tasa para la refinanciación de deudas, que pasó del treinta y cinco al veintinueve por ciento anual, lo que en un crédito típico de diez millones de pesos a sesenta meses implica una cuota de trescientos diecisiete mil cuatrocientos pesos en lugar de los trescientos cincuenta y cuatro mil novecientos pesos previos, con un ahorro mensual de treinta y siete mil quinientos pesos, equivalente a una baja del diez coma seis por ciento, y un alivio acumulado a lo largo de todo el plazo de dos millones doscientos cincuenta mil pesos, cifras que, en un contexto de palanca financiera ajustada, pueden significar la diferencia entre llegar o no a fin de mes para muchos hogares endeudados.
Según los datos que difundió el propio banco, durante el año en curso se llevan refinanciadas ciento nueve mil quinientas siete operaciones de noventa y cinco mil seiscientos veintiséis usuarios, por un total de quinientos tres mil trescientos millones de pesos, un volumen que da cuenta de la magnitud del fenómeno de la deuda en los hogares argentinos y que al mismo tiempo pone en evidencia la necesidad de herramientas de este tipo para descomprimir el presupuesto de las familias, en particular de aquellas que durante la pandemia o en los años posteriores contrajeron compromisos en moneda extranjera o a tasas que hoy resultan inaccesibles.
La pregunta que sigue sin responder
Ahora bien, más allá del ruido mediático y del entusiasmo que suelen generar estos anuncios en los departamentos de marketing de las entidades financieras, lo cierto es que el regreso de los créditos UVA para la compra de automóviles deja abierta una pregunta de fondo que el sistema financiero y, sobre todo, el Estado como regulador y como actor central del Banco Nación todavía no se han dignado a responder con transparencia: qué pasará con la cuota del tomador si la inflación se desboca otra vez, si la UVA se dispara por encima de los salarios y si el sueño del cero kilómetro se convierte, otra vez, en la pesadilla de un crédito que se devora el ingreso de la familia, como ocurrió con buena parte de los préstamos hipotecarios UVA que se entregaron entre el dos mil dieciséis y el dos mil dieciocho y que todavía hoy mantienen a muchos deudores pagando cuotas que duplican o triplican el valor inicial del compromiso, una herida que el Banco Nación y el resto del sistema bancario argentino aún no terminaron de cerrar y que esta nueva línea, por más tasas competitivas o plazos flexibles que ofrezca, no contribuye precisamente a cicatrizar.
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