El Día de la Madre se acerca con un ticket promedio de 55.800 pesos y las experiencias otra vez al frente del ranking
Un relevamiento de Focus Market marca subas de entre 6% y 30% según el rubro, con los locales de cercanía todavía dueños de la decisión de compra y un mercado que ya piensa en torno a los 10 millones de destinatarias.

Les cuento de entrada, como suelo hacer cada vez que la góndola se mueve fuerte y la calculadora empieza a crujir: el ticket promedio que proyecta Focus Market para el Día de la Madre de este año se ubica en los 55.800 pesos, una cifra que sirve de ancla pero que, como siempre pasa en estas fechas, termina siendo apenas el punto medio de una escalera que arranca más abajo y se estira bastante más arriba, con opciones que duplican o triplican ese valor sin que la mano tiemble demasiado en el mostrador. El relevamiento, al que tuve acceso en las últimas horas, permite reconstruir una radiografía bastante completa de cómo piensa su gasto el consumidor argentino de cara al domingo 18 de octubre, y la foto que queda es la de un bolsillo que se ajusta pero que, aun así, no resigna la fecha.
Experiencias, perfumería e indumentaria: el podio que se repite
Lo primero que me llamó la atención, y creo que vale la pena remarcarlo, es que las experiencias vuelven a encabezar las preferencias con el 39% de las respuestas, consolidando una tendencia que ya se había insinuado en los últimos años y que en esta oportunidad se muestra todavía más firme. En ese rubro entran cenas afuera, desayunos a domicilio y circuitos de spa, y los precios que maneja el relevamiento hablan por sí solos: un circuito de spa de dos horas y media con desayuno o merienda incluidos ronda los 171.800 pesos, nada menos que un 30% por encima de lo que costaba en 2025, mientras que un desayuno a domicilio se ubica en los 62.000 pesos con una suba interanual del 19%, lo que confirma que la inflación de los servicios vinculados al tiempo libre sigue corriendo por encima de varios rubros de la economía real.
En el segundo escalón aparece la perfumería, cosmética y productos de belleza, con el 17% de las preferencias, un número que no me sorprende porque conozco de cerca a varias familias del surco al buque donde la fragancia es casi un lenguaje afectivo. El informe détaille que un pack nacional de perfume y desodorante se consigue por 42.500 pesos, con un incremento del 29% respecto del año pasado, mientras que un conjunto importado de perfume y loción corporal trepa hasta los 244.832 pesos, con una suba del 15%, una diferencia que vuelve a poner sobre la mesa la vieja discusión entre producto local y producto traído de afuera, donde el precio de origen muchas veces termina definiendo la elección.
La indumentaria completa el podio con el 12% y, acá sí, los valores están un poco más cerca del promedio general: una remera básica de algodón se consigue por 29.900 pesos, un 11% más que en 2025; un jean clásico ronda los 96.900 pesos, con un alza del 8%; y unas zapatillas urbanas se mantienen en los 94.999 pesos, apenas un 6% por encima del año pasado, lo que muestra que el rubro textil viene conteniendo precios mejor que otros segmentos, aunque no por eso deja de sentir la presión del costo de los insumos. Detrás aparecen informática con notebooks y tablets en el 9%, flores y plantas en el 6%, calzado en el 5% y marroquinería en el 3%, un menú amplio que confirma que no hay una sola manera de festejar.
Dónde se compra y por qué el comercio de cercanía todavía resiste
Ahora bien, hay otro dato que a mí, que recorro el mostrador argentino desde hace años, me parece especialmente relevante y es el que muestra que los comercios tradicionales de cercanía concentran el 33% de las preferencias, una porción que sigue siendo la más grande del reparto y que desmiente, al menos para esta fecha, la idea de que el mostrador físico ha muerto. El comercio electrónico queda en el segundo lugar con el 25% y los shoppings en el tercero con el 21%, mientras que los outlets reúnen el 11% y los supermercados el 10%, lo que deja un cuadro donde lo digital crece pero todavía no desplaza al barrio.
- Comercios tradicionales de cercanía: 33% de las preferencias.
- Comercio electrónico: 25%.
- Shoppings: 21%.
- Outlets: 11%.
- Supermercados: 10%.
- Dentro del canal online, los marketplaces lideran con el 40%, seguidos por las tiendas oficiales de marcas y comercios con el 24% y por Instagram con el 19%.
Dentro del comercio electrónico hay un detalle que me parece porque muestra cómo se redefine la manera de comprar: los marketplaces se llevan el 40% de las operaciones, las tiendas propias de marcas y comercios el 24% e Instagram el 19%, lo que confirma que las redes sociales ya no son solo una vidriera sino un canal de venta con peso propio, y eso obliga a repensar la logística de quienes todavía descargan los camiones en la esquina. Como me decía hace unos días Marta, dueña de un local de ropa en el centro de Bahía Blanca, mientras acomodaba percheros: 'Yo al cliente lo quiero ver la cara, pero no me puedo hacer la ciega con el celular, porque si no me como el mostrador vacío'.
El relevamiento de Focus Market estima que alrededor de 10 millones de mujeres en Argentina cumplen el rol de madres o cuidadoras y son potenciales destinatarias de regalos en esta fecha, una cifra que dimensiona lo que está en juego para el comercio minorista y que explica por qué las cadenas de retail empiezan a armar vidrieras temáticas con casi un mes de anticipación. Lo que todavía no termina de resolverse, y acá viene el punto que siempre me deja pensando, es cómo hace el Estado para acompañar a un sector que mueve millones de tickets pero que trabaja con márgenes cada vez más finos, sujeto a una presión tributaria que no distingue entre el showroom del centro y el marketplace del teléfono: mientras el Día de la Madre siga siendo la fecha que ordena la caja de octubre, el debate sobre cómo alivianar a ese pequeño y mediano comerciante que sostiene la esquina, el empleo y la vidriera encendida seguirá pendiente en la mesa del Ministerio que le toque.
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