La esquina de la salud visual: el Castro Rendón abre sus puertas para mirar los ojos de los más chicos
Este jueves, de 8 a 14, el hospital neuquino hace controles pediátricos gratis sin turno. Apuntan a detectar el ojo vago y otros problemas a tiempo, cuando todavía tienen arreglo.

En la esquina de Santa Fe 350, donde el sol neuquino pega de lleno contra la fachada del Hospital Provincial Castro Rendón, hay una cita que vale la pena anotar en la agenda familiar. Este jueves, entre las 8 y las 14, el servicio de Oftalmología abre sus puertas para una jornada de control visual pediátrico totalmente gratuita, sin turno previo y por orden de llegada. Una oportunidad que, como me contó una mamá del barrio Alto Belgrano mientras hacía la cola el año pasado por estas mismas fechas, muchos esperan todo el año porque les cambia el presente a los gurises.
A quiénes está apuntado el control
La jornada apunta a chicas y chicos de entre 4 y 14 años, esa franja en la que los ojos todavía están en pleno aprendizaje y, por eso mismo, cualquier problema a tiempo se puede corregir con margen. Para atenderse alcanza con llevar el DNI, que se carga en el sistema sanitario ANDES, y si la familia tiene estudios visuales previos, conviene acercarlos también. Nada más, nada de formularios eternos ni vueltas por ventanilla.
“Ambliopía es el término técnico para referirse a un ojo que no funciona como corresponde y que, si se diagnostica en el momento oportuno, tiene tratamiento.”Natalia Racigh, subjefa de Oftalmología del Hospital Castro Rendón
Por qué importa hacerlo antes de la adolescencia
Acá viene lo central y lo que más me quedó dando vueltas después de hablar con el equipo del hospital: la ventana para tratar el llamado ojo vago o ambliopía tiene fecha de vencimiento. El cerebro y los ojos mantienen plasticidad hasta los 13 o 14 años, más o menos. Pasada esa edad, las conexiones se fijan y el clásico parche sobre el ojo bueno deja de dar resultados duraderos. Por eso, mientras más temprano se detecte la diferencia de agudeza entre un ojo y otro, mejor responde el tratamiento, que suele combinar anteojos con parches para forzar al cerebro a usar el ojo más débil.
- Primer mes de vida: primer control oftalmológico.
- Seis meses: segunda revisión.
- Un año y medio: nuevo chequeo.
- Tres años: control en edad preescolar.
- Cinco años: evaluación antes del ingreso escolar.
- A partir de los cinco: un control por año, junto con el chequeo escolar.
En las jornadas que el hospital viene haciendo, más de la mitad de los chicos revisados terminaron con alguna falla en la agudeza visual, un número que los profesionales vinculan en parte al uso intensivo de pantallas desde edades cada vez más chicas, con el esfuerzo de enfoque de cerca que eso implica y los dolores de cabeza frecuentes que muchas veces aparecen en la etapa escolar sin que nadie los relacione con la vista. Si el jueves el equipo detecta alguna anomalía, el paciente sale derivado a la consulta ambulatoria del servicio para empezar el tratamiento que haga falta. Atentos, padres y madres de Neuquén y alrededores: este jueves la salud visual se atiende en la esquina del Castro Rendón, sin turno y sin pagar un peso.
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