La pizarra arrancó la semana con el blue a $1.555 y el oficial clavado en $1.535: la diferencia es de apenas veinte pesos
El dólar mayorista se mueve en silencio, la brecha con el paralelo se estiró apenas al 1,3% y el riesgo país quedó en 660 puntos básicos, un número que todavía condiciona cualquier decisión de inversión de largo plazo en el campo.

La pizarra de la semana abrió con una postal que, a primera vista, parece tranquilizadora para el bolsillo de los argentinos que miran el tipo de cambio cada mañana con la misma devoción con la que un productor mira el cielo antes de la cosecha: el dólar blue se vendió este lunes a 1.555 pesos, mientras que el oficial cerró la jornada en 1.535 pesos, lo que dejó una brecha de apenas veinte pesos, equivalente a un 1,3%, un margen casi anecdótico en comparación con los saltos abruptos que hemos visto en otros momentos de la historia económica reciente y que, sin embargo, no termina de calmar del todo la incertidumbre de fondo.
En el Banco Nación la pizarra del dólar minorista arrancó en 1.485 pesos para la compra y 1.535 pesos para la venta y se mantuvo inalterable durante toda la rueda, sin un movimiento de un peso arriba o abajo, lo que confirma que la autoridad monetaria sostiene pasajó sin sobresaltos en el arranque de la semana, aunque esa quietud no necesariamente se traduce en certidumbre cuando uno piensa en lo que viene para los próximos meses.
Riesgo país en 660 puntos y un dólar tarjeta que sigue mordiendo
El riesgo país, ese indicador que resume cuánto más paga la Argentina por endeudarse en dólares respecto de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, marcó 660 puntos básicos durante la jornada de acuerdo con el índice que sigue la JP Morgan, un número que, aunque viene mejorando en comparación con los picos de hace apenas unos años, todavía condiciona cualquier decisión de inversión de largo plazo y pesa especialmente sobre quienes producen en el surco y exportan por buque, que necesitan financiamiento a tasas razonables para sostener la próxima campaña gruesa.
Para quienes pagan consumos en moneda extranjera con tarjeta, el cálculo se hace sobre el valor del dólar destinado a consumos con tarjeta más un 30% de percepción a cuenta del impuesto a las Ganancias, lo que ubica el dólar tarjeta cerca de los 1.995 pesos, un valor que sigue pesando sobre los bolsillos de los argentinos que mantienen consumos en moneda extranjera, ya sea por viajes al exterior, suscripciones a plataformas digitales o compras de electrónica importada que se dolarizan en el mostrador.
En el segmento de activos digitales, el Ether, la criptomoneda de la red Ethereum, cotizó a US$2.416 durante la jornada, en un mercado que, a diferencia del mercado de cambios tradicional, opera las 24 horas, los siete días de la semana, incluidos los feriados, y al que se accede a través de plataformas de intercambio donde también se pueden adquirir monedas estables con paridad al dólar, aunque esa opción todavía corre por carriles paralelos a los de la economía real que mueve el campo y la agroindustria de exportación.
Lo que la pizarra todavía no le resuelve al productor
El tipo de cambio mayorista, que es el que regula las transacciones entre bancos y empresas vinculadas al comercio exterior, opera por debajo del minorista y se utiliza como referencia específica para el comercio exterior, lo que tiene su impacto directo en el precio que recibe el productor por cereal y por oleaginosa cuando vende al exportador, y en definitiva en la cadena que va del surco al buque, esa cadena que el campo conoce de memoria y que todavía espera señales más firmes desde Buenos Aires en materia de retenciones, de infraestructura y de reglas de juego que no cambien cada seis meses.
Para el bolsillo cotidiano, la estabilidad de la jornada implica que los precios dolarizados, como la electrónica importada o los pasajes al exterior, no tuvieron presión adicional por el lado cambiario en este arranque de semana, aunque esa calma aparente no borra las preguntas de fondo que quedan abiertas: por qué la diferencia entre el oficial y el paralelo sigue ahí, por qué el riesgo país todavía está en 660 puntos cuando otros países de la región operan en niveles mucho más bajos, y por qué el Estado todavía no resolvió el capítulo de las retenciones que tanto incide en la liquidación de la cosecha, temas que sigo mirando de cerca cada lunes cuando abro la pizarra y tomo nota de lo que el mercado le dice al productor del interior.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo


Las ventas de maquinarias agrícolas tuvieron una fuerte suba interanual durante enero

Con el dólar bajo control, el Gobierno refuerza la idea de estabilidad antes de las elecciones
