La trilogia de Patricio Guzman que sigue vigente medio siglo despues
La batalla de Chile se proyecta en tres partes que reconstruyen el gobierno de Salvador Allende, las tensiones sociales y el golpe que instauro a Pinochet, con la mirada directa del documentalista que estaba ahi.

Soy Sofia Bianchi y esta vez me toca contarles una pelicula que no es una sola, sino tres, y que sin embargo funciona como un solo puño. La ultima vez que la proyectaron en el centro cultural de la calle Corrientes, la fila daba vuelta la esquina mucho antes de que abrieran la puerta. Gente grande, de mi edad y mas, con bufandas y termo, como si fueran a un acto politico. Y tienen razon: La batalla de Chile, de Patricio Guzman, es eso, un acto politico disfrazado de documental.
La obra esta dividida en tres partes que se ven y se entienden como una sola. La primera se llama La insurreccion de la burguesia, la segunda El golpe de estado y la tercera El poder popular. Juntas recorren el gobierno de Salvador Allende, las discusiones internas de la izquierda, las asambleas de los trabajadores en las fabricas y, finalmente, la intervencion militar que el 11 de septiembre de 1973 termino con todo.
La camara estaba ahi
Lo que vuelve a Guzman un documentalista especial es que el no llego despues a contar lo que paso. El estaba filmando mientras pasaba. Por eso en la pantalla conviven los diputados discutiendo en el Parlamento con las mujeres y los hombres debatiendo en un sindicato o en una poblacion. La misma semana, la misma hora, el mismo pais. Esa combinacion le da a la trilogia una sensacion de estar parado al lado del que habla.
- La primera parte muestra como la oposicion patronal y los medios empezaron a empujar contra el gobierno de Allende.
- La segunda registra el dia del golpe de Estado y la irrupcion militar en las calles y en los edificios publicos.
- La tercera, terminada anos despues, recoge las experiencias de organizacion obrera y vecinal que habian crecido durante el proceso.
Un cine pensado para entender, no para entretener
La batalla de Chile no es un documental para mirar de reojo. Es largo, denso, con escenas que se toman su tiempo. Pero justamente ahi esta su valor: pertenece a la corriente que se conoce como Tercer Cine, un movimiento que empezo en America Latina y que proponia un cine al servicio de los pueblos, lejos de las formulas de Hollywood. Guzman lo dice de una manera que todavia resuena: la camara como una herramienta para registrar la historia en el momento en que se hace, no despues, cuando ya es tarde.
Si nunca la vieron, dense el gusto. Busquenla en ciclos de cinepolitico, en espacios culturales de barrio o en plataformas que trabajen con documental latinoamericano. No es una pelicula para ver una vez de paso: es una trilogia para sentarse, prestar atencion y dejarse interpelar por lo que paso en Chile y por lo que, de distintas maneras, sigue pasando en nuestra region.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

Netflix anuncia nueva adaptación Live-Action de famoso anime reciente

La última temporada de “El verano en que me enamoré” llegará como el cierre de una exitosa trilogía

Krafton celebra su impresionante primer hito de ventas en Steam
