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Domingo, 11 de octubre de 2026
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La última noche de Die Toten Hosen en Buenos Aires: dos horas de punk, cánticos en alemán y una despedida a la altura de 35 años de historia

El quinteto de Düsseldorf cerró su gira despedida por la Argentina con un Movistar Arena agotado, repasó tres décadas de vínculo con el público local y subió al escenario a Ciro Pertussi, Luciano Scaglione, Sergio Gramática y Mosca Velázquez. Una crónica desde la fila para entrar hasta el último acorde.

SB
Sofía BianchiCultura y espectáculos · · 4 min de lectura
La última noche de Die Toten Hosen en Buenos Aires: dos horas de punk, cánticos en alemán y una despedida a la altura de 35 años de historia

La fila para entrar al Movistar Arena de Villa Crespo ya doblaba la esquina bastante antes de que abrieran las puertas. Había camisetas de Attaque 77, alguna remera vieja de los Ramones y, sobre todo, muchos grupos de amigos que se conocían de toda la vida y que claramente iban a ver a Die Toten Hosen como quien va a una fiesta de cumpleaños compartida. Se notaba en los abrazos, en las cervezas compartidas en la vereda y en la conversación general, que giraba alrededor de la misma pregunta: cuántos recitales de los alemanes llevan en el cuerpo desde aquella primera vez en Halley, en 1992.

Adentro, el clima fue subiendo de a poco hasta transformarse en una especie de ritual. La banda saltó al escenario con la formación de siempre, la misma que llegó por primera vez al país hace casi 35 años de la mano de Pil Chalar y Pilsen, y el público respondió al primer riff con un canto en alemán que se escuchó hasta la calle. Desde abajo, uno tenía la sensación de estar parado en medio de una conversación larguísima entre una banda y su gente, una de esas que se empezaron a escribir en los noventa y que este sábado llegó a su última página, al menos en esta etapa.

Un setlist de 33 canciones para cerrar 35 años de relación

El show duró cerca de dos horas y recorrió casi toda la historia del grupo. Sonaron himnos como Bonnie & Clyde y Hier Kommt Alex, clásicos del repertorio local como Donde las águilas se atreven, 1,2 ultraviolento, Represión y Ya no sos igual, y hasta una versión inesperada de Should I Stay or Should I Go. También hubo lugar para Reisefieber, del álbum debut, y el cierre llegó con You'll Never Walk Alone, que sonó como un himno de despedida más que como un simple tema de Liverpool.

Lo que más me llamó la atención fue el silencio respetuoso que se hizo durante los temas más nuevos y, en contraste, el descontrol absoluto que se armó con cada clásico. El público saltó, cantó hasta afonarse y se abrazó con desconocidos como si fueran amigos de toda la vida. Por momentos, el Movistar Arena pareció una cancha de fútbol cantándole a su equipo en los últimos minutos de un partido que nadie quiere que termine.

Los invitados argentinos, el corazón de la velada

Los invitados fueron una de las claves de la noche. Ciro Pertussi y Luciano Scaglione, de Attaque 77, se subieron al escenario y compartieron varios temas con los alemanes, en una devolución de gentilezas que arrancó en los años de Cemento y que sigue tan vigente como entonces. También pasó por el escenario Sergio Gramática, de Los Violadores, la banda que le abrió la puerta al punk en la Argentina y que, sin proponérselo, terminó siendo parte del primer encuentro entre Die Toten Hosen y el público local.

El cierre de esa parte del show llegó con Mosca Velázquez, líder de 2', que recorrió el escenario junto al cantante Camp mientras sonaban los acordes de uno de los temas más esperados. La imagen fue de esas que quedan flotando: un cantante punk argentino caminando al lado de un cantante punk alemán, delante de doce mil personas que cantaban al unísono, como si las fronteras no existieran.

  • Bonnie & Clyde y Hier Kommt Alex, dos clásicos infaltables.
  • Donde las águilas se atreven, 1,2 ultraviolento, Represión y Ya no sos igual, los himnos del público argentino.
  • Reisefieber, del álbum debut, como guiño a los fans más viejos.
  • Should I Stay or Should I Go, en una versión punk bien lejos del original.
  • You'll Never Walk Alone, elegido para cerrar la noche.

La gira despedida incluyó también paradas en Tandil y Rosario, todas con localidades agotadas. La banda no anunció fechas futuras en la Argentina, así que por ahora lo del sábado fue la última función de un vínculo que empezó en una discoteca de Buenos Aires, pasó por un show compartido con Iggy Pop y los Ramones en 1996, tuvo su capítulo callejero en San Telmo en 2015 y terminó con un Movistar Arena lleno hasta el techo.

A la salida, en la vereda del Movistar, la sensación era rara. Por un lado estaba la tristeza lógica de saber que un grupo que acompañó a tanta gente durante décadas no va a volver en este formato. Por el otro, quedaba la certeza de que lo del sábado fue una despedida a la altura de la historia: con invitados que eran parte de la misma escena, con un público que cantó de memoria y con un escenario que se llenó de alemán, castellano y punk bien nuestro. Una noche para guardar y contar.

Y ahora, una pregunta para vos

Antes de cerrar, te dejo la misma pregunta que me quedó dando vueltas en la cabeza mientras me iba caminando hacia el subte: ¿qué show extranjero recordás como el más significativo que viste en vivo? Puede ser un estadio, un teatro o un boliche perdido. Si te animás, contame en los comentarios y armamos entre todos la lista de los recitales que nos marcaron.

SB
Sofía BianchiCultura y espectáculos

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