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Más chico, más posible: el desembolso inicial empuja la demanda de viviendas compactas en el mercado local

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Mariana ScagliaEconomía · 18 DE SEPT DE 2026 · 3 min de lectura

Unidades de uno y dos ambientes, además de casas de reducido tamaño, concentran buena parte de las consultas que reciben desarrolladores inmobiliarios en lo que va del corriente. El interés creciente por esas propiedades se explica, según Juan Manuel Tapiola, director general de Spazios, por una combinación de factores entre los que sobresalen el encarecimiento del metro cuadrado construido y la transformación de los hogares, donde ganan peso las personas solas, las parejas sin hijos y los núcleos que se reconfiguran tras una separación.

El planteo de fondo es económico: comprar menos metros cuadrados reduce el desembolso de entrada y acorta el plazo para ingresar al mercado, una prioridad que reaparece en cada relevamiento sobre acceso a la vivienda. Vamos a los números que maneja la empresa: una unidad de alrededor de 20 metros cuadrados, con distribución eficiente, puede ubicarse en un rango de precio sustancialmente menor al de un departamento tradicional de dos o tres ambientes en la misma zona, aun cuando el valor por metro cuadrado suela ser más alto por la incidencia de los costos fijos del edificio.

Servicios compartidos y amenities por fuera de la unidad

En la rama de edificios, varias propuestas que circulan en el mercado local parten del mismo principio: achicar la superficie privativa y reemplazarla por espacios comunes que amplían los usos sin inflar el precio del departamento. Parrillas, salones de usos múltiples, gimnasios, áreas de coworking y terrazas verdes aparecen como ambientes a los que se accede sin incorporarlos al metraje propio.

Tapiola explicó que ese esquema, inspirado en proyectos de ciudades como Nueva York y Berlín según la presentación de la firma, permite sumar funcionalidad sin trasladar cada metro a la planilla de expensas. Para los compradores, la ecuación combina tres variables: desembolso inicial, costo mensual y utilidad efectiva de cada ambiente.

Casas compactas, construcción modular y nuevos perfiles

En el segmento de viviendas individuales, las tiny houses y los sistemas modulares e industrializados se posicionan como respuesta a la misma búsqueda: bajar el costo de entrada y acortar plazos de obra. La empresa las ofrece como residencia principal, como casa de fin de semana o como unidad para alquiler temporario, y aclara que no existe una medida única, ya que el rango habitual va de unidades muy reducidas hasta otras que superan los 30 metros cuadrados.

  • Jóvenes que buscan independizarse del hogar familiar con un gasto inicial acotado.
  • Personas solas y parejas sin hijos que priorizan ubicación y servicios por sobre superficie.
  • Hogares unipersonales surgidos de separaciones, un fenómeno que el directivo señaló en alza.
  • Inversores que apuntan al alquiler temporario o tradicional como destino de la unidad.

El directivo sostuvo que estos formatos convivirán con la vivienda tradicional y que su expansión depende de articular tres ejes que la industria todavía está calibrando: precio de acceso compatible con el bolsillo medio, calidad de los materiales y ubicación con acceso a transporte y servicios. Cerrada la presentación, lo que cambia para el bolsillo rosarino es la disponibilidad de una franja de oferta nueva, con tickets más bajos en el momento de la escritura, aunque con expensas y costos comunes que conviene revisar antes de firmar, ya que parte del confort se paga afuera de la unidad.

MS
Mariana ScagliaEconomía

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