Saltar al contenido
Domingo, 11 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Noticias Litoral

Noticias Litoral

Portada — Vida —

Neuquén se sube a la ola de los monopatines: cien rodados eléctricos, una app y la promesa de tenerlos en la calle antes del verano

La capital patagónica llamó a licitación para sumar cien monopatines eléctricos al sistema de transporte urbano. Arrancan con treinta unidades en plan piloto, se desbloquean con el celular, se bloquean solos cuando el usuario sale del área del centro y, según, costarían alrededor de mil cien pesos la hora.

AF
Alejo FerreroSociedad y vida cotidiana · · 5 min de lectura
Neuquén se sube a la ola de los monopatines: cien rodados eléctricos, una app y la promesa de tenerlos en la calle antes del verano

Acá en Neuquén, esa esquina de la avenida Argentina que parece un hormiguero a las ocho de la mañana, empieza a poblarse de un bicho nuevo. Todavía no se lo ve, pero ya está en los papeles: monopatines eléctricos, compartidos, desbloqueables desde el celular, listos para dejarse apoyados en cualquier vereda del microcentro sin necesidad de un anclaje. La Municipalidad acaba de abrir la licitación para sumar cien de estos vehículos al esquema de movilidad que ya tiene a las bicicletas eléctricas como su caballito de batalla, y la idea es que los primeros treinta estén andando antes de que el termómetro de la ciudad se dispare con la temporada de verano.

Te lo cuento como me lo contaron a mí, porque la movida viene de hace rato. Las bicis públicas, aquellas que hace años empezaron a verse prolijamente estacionadas en sus puntos fijos, demostraron que en Neuquén había hambre de pedalear sin contaminar. La experiencia dejó dos enseignements: que la gente los usa, y que cuando los usan, la convivencia y el cuidado se van aceitando con el tiempo. Con ese aprendizaje, el Municipio decidió ir un paso más allá y abrir el juego a los monopatines, con la expectativa de que se transformen en una opción real para esos trayectos cortos donde caminar queda largo y sacar el auto queda corto.

Cómo se usan y qué hay que tener en la cuenta

La mecánica es bastante amigable, según me la describieron desde la Comuna. Uno se baja la aplicación, se registra, mira el mapa para ubicar el monopatín más cercano, le apunta con la cámara al código QR que el vehículo lleva impreso y paga la tarifa correspondiente para destrabarlo. Cuando se acaba el tiempo contratado o el rodado sale del cuadrante habilitado — que por ahora es el área central de la ciudad — el sistema lo bloquea de manera automática y el monopatín deja de andar. Simple, al menos en el papel.

Los requisitos, en cambio, son bastante concretos. Solo pueden subirse mayores de dieciséis años; los pibes de diecisiete y dieciocho tendrán que presentar los datos de Mi Primera Licencia, mientras que el resto deberá cargar su licencia de conducir al momento del registro. Además, la normativa exige casco y chaleco reflectivo, dos elementos que el servicio no provee, así que cada usuario va a tener quellevárselos puestos desde su casa. La circulación, ojo con esto, está permitida únicamente por bicisendas y ciclovías; si no existen en el tramo, se puede rodar por la calzada, siempre por la derecha y respetando las reglas de tránsito como si uno fuera en bicicleta.

Lo que la Municipalidad promete y lo que se vio con las bicis

Hablé con Noelia Rueda Cáceres, coordinadora Administrativa e Institucional del Municipio, y me describió el sistema con un detalle que me dejó tranquilo. Cada monopatín va a tener rastreo satelital permanente, así que si alguien lo levanta en brazos y se lo quiere llevar del área permitida, el sistema lo reporta a la policía y empieza un operativo de recuperación. Con las bicicletas eléctricas, esa misma tecnología hizo que los actos de vandalismo bajaran ostensiblemente después de los primeros tres meses, así que la apuesta es que acá pase algo parecido.

  • Cien monopatines en total, treinta en el arranque del plan piloto.
  • Aplicación propia que se descarga en el celular y se opera con código QR.
  • Bloqueo automático al vencerse el tiempo o al salir del área del centro.
  • Rastreo satelital en cada unidad y aviso directo a la policía ante movimientos sospechosos.
  • Sin estaciones fijas: se apoyan en la vereda dentro del cuadrante permitido.
  • Sesenta días desde la firma del contrato para tener la app y los primeros rodados en la calle.
  • Meta clara: que estén operativos antes de la temporada de verano.

Vecinos, expectativa y una cifra que todavía es estimativa

Por la zona de la calle Mitre, a la altura del centro, me crucé con Marcela, vecina del barrio Belgrano, que me dijo estar expectante con la movida. Ella ya usa la bicicleta eléctrica para ir hasta su trabajo y la experiencia la convenció de que probar un monopatín podía ser una alternativa más ágil para los días de lluvia, cuando pedalear se vuelve un incordio. Me reconoció, eso sí, una preocupación que es bastante razonable en cualquier ciudad que adoptó este tipo de transporte: el uso responsable de los usuarios, porque sin educación vial, la convivencia con peatones y autos se puede volver un problema en cuestión de días.

Sobre el precio, desde el Municipio se anticipó que el valor será apenas superior al de las bicicletas eléctricas, cuya tarifa actual ronda los mil cien pesos por hora de uso. Es un número que todavía hay que tomar con pinzas, porque depende de la propuesta económica que termine ganando la licitación y de cómo se estructure el esquema de cobro final. Lo que ya está firme es que la empresa adjudicada va a tener sesenta días desde la firma del contrato para desarrollar la aplicación y desplegar los primeros treinta vehículos en la calle. La apuesta, según me dijo Noelia entre cafés en la Municipalidad, es que Neuquén se suba a esta ola de la micromovilidad sin repetir los errores que se vieron en otras ciudades del país, donde la falta de regulación terminó generando ruido y accidentes.

Mientras el expediente avanza, lo concreto es esto: la ciudad se prepara para sumar cien monopatines a su paisaje urbano, con la promesa de una operatoria simple, una tarifa competitiva y un sistema de seguridad que ya dio resultados con las bicis. Habrá que ver cómo responden los vecinos, cómo se comportan los usuarios en la vía pública y, sobre todo, si el verano neuquino los encuentra rodando o todavía varados en algún galpón. Como me dijo Marcela mientras acomodaba el bolso, casi como despedida: «Ojalá que esta vez la tecnología nos sirva para movernos mejor, no para chocarnos con más cosas».

AF
Alejo FerreroSociedad y vida cotidiana

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo