Regatas rompió el partido en el último cuarto y festejó en su estreno
El equipo correntino sacó a relucir su mejor versión cuando el reloj empezaba a quemar, resolvió un cruce parejo ante Instituto y se quedó con un triunfo que le permite mirar de reojo lo que viene.

Diez puntos. Esa fue la diferencia final entre Regatas e Instituto en el arranque de la Liga Nacional, aunque el número no dice todo. Lo que cuenta de verdad es cómo se cocinó: con un último cuarto de esos que levantan a la tribuna y dejan callado al rival. El Fantasma correntino entró al último diez con el score 47-47 y salió ganándolo 73-63. Traducido: cuando la cosa se puso brava, apareció el carácter.
El cuarto que valió por un partido
El 26-16 del período decisivo lo dice casi todo. Hasta ahí el partido había sido una pulseada sin dueño claro: Instituto se había ido al descanso 31-29, había remontado el 17-12 inicial del local y hasta había sostenido la paridad hasta el cierre del tercero. Pero cuando el reloj empezó a correr en serio, Regatas ajustó la defensa, encontró continuidad en ataque y sacó quince de ventaja. Después fue cuestión de administrar. Y acá viene lo lindo: Instituto se quedó sin respuestas justo cuando más las necesitaba.
Porque miren, esto es Liga Nacional, no es un picnic dominguero. Acá los equipos grandes, como la Gloria cordobesa, no se van abajo así nomás. Pero este Regatas tiene una cosa que contagia: la sensación de que cuando se prende, se prende para rato.
Los nombres del triunfo
Fausto Ruesga se puso la camiseta de Regatas por primera vez y ya avisó que vino para quedarse: doble doble de 16 puntos y 15 rebotes, números de alguien que entiende el oficio. Roberto Acuña lo escoltó con otros 16 y Francisco Farabello metió 13 desde el perímetro. Tres apellidos, tres pesos pesados, una misma idea: ninguno regala pelota.
En la vereda de enfrente, Torren Jones hizo lo que pudo: 17 tantos y 9 rebotes para ser el máximo anotador de la noche. Le faltó compañía. En una liga donde los equipos se construyen de a dos o tres, Instituto quedó pagando caro la soledad de su interno.
- Fausto Ruesga: debut con doble doble y vuelta de perimetral con argumentos.
- Roberto Acuña: conductor y gol cuando el juego se endurece.
- Torren Jones: el interno de Instituto que sostuvo a su equipo mientras pudo.
- La defensa del último cuarto correntino: 16 puntos, un adjetivo.
- Instituto: arrancó arriba, se cayó cuando no pudo sostener el ritmo.
Lo que viene y la pregunta del millón
Ahora Regatas se sube al avión. Del 9 al 11 de octubre juega el Grupo B de la Liga Sudamericana en Loja, Ecuador, con Jorge Guzmán, Nacional de Uruguay y Corinthians como rivales. Duelo internacional, rivales de otra liga, otra altura, otra pelota. Y ahí aparece el interrogante que sobrevuela cualquier estreno ilusionante: ¿qué aspecto del juego será más importante para que el equipo sostenga este nivel? Mi lectura, sin tener bola de cristal: la defensa del último segmento fue un mensaje. Si el equipo puede replicar esa intensidad cuando la Liga exija demanda exterior aún mayor, el arranque no será casualidad sino punto de partida. La madera, en definitiva, se conoce cuando el calor se enfrenta a altas temperaturas.
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