Tormentas, granizo y viento: la alerta naranja se instala en el interior neuquino y la tarde se vuelve la hora más brava
Loncopué, Picunches, Ñorquín, Añelo, Pehuenches y Chos Malal concentran el mayor riesgo de acumulados y ráfagas. Recomendaciones concretas para no salir de casa y armar el kit de emergencia antes de que caiga el agua.

La esquina de la plaza y el río que cruza el pueblo dejan de ser paisaje lindo cuando el cielo empieza a cerrarse y el viento se anticipa a la tormenta, y algo de eso es lo que empieza a vivirse en varios departamentos del interior de Neuquén, donde este lunes rige un alerta naranja por tormentas eléctricas, granizo y ráfagas intensas que promete ponerse feo sobre todo durante la tarde y la noche.
Los departamentos donde la alerta pega más fuerte
Loncopué, Picunches, Ñorquín, Añelo, Pehuenches y Chos Malal quedaron bajo el nivel más alto de advertencia. En esas zonas se esperan tormentas con frecuente actividad eléctrica, caída de granizo y ráfagas de viento que pueden alcanzar valores significativos. Los pronósticos indican acumulados de lluvia de entre 20 y 50 milímetros en pocas horas, con la posibilidad concreta de que en algunos puntos puntuales esos valores se terminen superando.
Como me decía esta mañana Gustavo, vecino del barrio El Progreso en Chos Malal mientras miraba el cielo cada vez más cerrado, acá uno aprende a leer las nubes antes de mirar el parte, porque cuando el viento pega así y se siente esa humedad espesa, la tormenta termina cayendo siempre, y el alerta naranja lo único que hace es confirmarte lo que el cuerpo ya te está diciendo.
Las zonas que están bajo alerta amarilla
En un escalón más abajo, con alerta amarilla, aparecen Confluencia, Picun Leufu, Catán Lil, Collón Curá y Zapala, junto con los sectores bajos de Aluminé, Huiliches y Lácar. Para estos lugares se prevén acumulados de entre 10 y 20 milímetros, granizo ocasional y ráfagas de viento que, aunque menos intensas, también pueden traer complicaciones. En las zonas de mayor altura no se descarta la caída de nieve, un detalle que siempre complica un poco más el tránsito por las rutas de la cordillera.
Qué hacer en las casas y en la calle
- No salir del hogar salvo que sea estrictamente necesario y mantener distancia de puertas y ventanas durante la tormenta.
- Asegurar o retirar objetos sueltos en patios, balcones y techos que el viento pueda arrastrar y transformar en proyectiles.
- Mantener limpios desagües, canaletas y sumideros para que el agua encuentre salida y no se acumulen anegamientos.
- Si ingresa agua a la vivienda, cortar la luz y desconectar los electrodomésticos antes de cualquier otra maniobra.
- Evitar circular por calles anegadas, porque el agua puede ocultar pozos, tapas desplazadas o vehículos estacionados.
- Quien quede al aire libre debe buscar refugio de inmediato en un edificio, una casa o un vehículo con las ventanillas cerradas, y alejarse de árboles y espacios abiertos.
El kit de emergencia, el gran protagonista de la jornada
Para las áreas bajo alerta naranja, las autoridades sugieren armar un kit que incluya agua potable, alimentos no perecederos, un botiquín de primeros auxilios, una radio a pilas y una linterna. Cargar los celulares con tiempo y tener a mano los teléfonos de Protección Civil, Bomberos y Policía puede ser la diferencia entre resolver un problema y quedar a la deriva cuando se corta la luz y el tendido eléctrico empieza a hacer de las suyas.
Como me decía Gladys, vecina del barrio Centro en Añelo mientras aseguraba las macetas del patio antes de que empezaran a volar, acá siempre conviene tener el kit listo, porque la tormenta te avisa, sí, pero te avisa cinco minutos antes, y cuando te querés acordar ya estás con los pies en el agua y la luz cortada en medio de la noche.
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