Wildwood: la película que Laika construyó a mano, cuadro por cuadro, durante cinco años
El estudio detrás de Coraline presentó su filme más ambicioso: 231 muñecos, 136 escenarios y una batalla final que parece imposible de haber sido animada a pulso. Recorremos los secretos de un stop-motion que se planta frente al cine digital.

Cuando uno se imagina cómo se hace una película de stop-motion, suele pensar en una mesada, una figura de plastilina y mucha paciencia. Lo que Laika acaba de con Wildwood tira abajo esa imagen de manual. La nueva película del estudio que nos regaló Coraline y Kubo y las dos cuerdas mágicas llevó cinco años de trabajo, movilizó a decenas de artesanos y necesitó 231 muñecos articulados distribuidos en 136 escenarios construidos a mano. Son 132 minutos de aventura épica que nada tienen que ver con un cuento para dormir la siesta.
La historia sigue a Prue y Curtis, dos protagonistas que se meten de lleno en un mundo fantástico de proporciones descomunales. Y acá viene el primer dato que separa a Wildwood de otras animaciones artesanales: la película no está pensada para los más chiquitos. Tiene violencia, relaciones que se complican y batallas a gran escala, con un tono más cercano a la fantasía épica que a la fábula con moraleja. Es, en definitiva, un stop-motion para adolescentes y adultos que se bancan una historia sin respuestas servidas en bandeja.
El tercer acto: la proeza que parece imposible
De todas las secuencias, hay una que concentra el asombro técnico: el tercer acto. Ahí, cientos de figuras se mueven sincronizadas en una escena de combate que, en el lenguaje del stop-motion, significa que un equipo de personas estuvo repositionando cada muñeco, cuadro por cuadro, durante jornadas que uno prefiere no calcular. En un rodaje tradicional, multiplicar esa cantidad de personajes en simultáneo sería una locura; en stop-motion, directamente, parece una hazaña.
“En el stop-motion tradicional cada fotograma requiere reposicionar manualmente cada figura, lo que convierte una escena de esa magnitud en un trabajo de precisión extrema.”Descripción técnica del proceso de animación
Ahora, no todo es brillo artesanal. La película construye su mundo con agilidad y se permite cierta complejidad narrativa, aunque el desarrollo de los personajes principales muestra las costuras del material original en el que se basa el guion. Es el precio que pagan las adaptaciones cuando el libro respira mejor que la pantalla, una mochila que Wildwood carga sin que le impida disfrutar del viaje.
La libertad de no deberle nada a nadie
Hay un detalle de fondo que explica por qué Laika puede darse estos lujos. El estudio opera con independencia creativa sostenida por el respaldo financiero de Nike, lo que le permite encarar proyectos de esta escala sin que nadie le marque la agenda. En un mapa donde las grandes productoras digitales avanzan sobre todo lo que se mueve, tener un mecenas que financia sin condicionamientos es casi un acto de resistencia. Y eso se nota en la pantalla.
- Sexta película del estudio Laika, responsable de Coraline, Kubo y las dos cuerdas mágicas y El alucinante mundo de Norman.
- 132 minutos de duración y un equipo de decenas de artesanos trabajando durante cinco años.
- 231 muñecos articulados y 136 escenarios construidos a mano.
- El tercer acto concentra la mayor exigencia técnica, con cientos de figuras en movimiento sincronizado.
- Público apuntado: adolescentes y adultos, con violencia, relaciones complejas y tono de fantasía épica.
- Laika mantiene independencia creativa gracias al respaldo financiero de Nike, sin condicionamientos sobre contenido ni formato.
¿Puede el cine de animación artesanal competir con las grandes producciones digitales, o Wildwood es la excepción que confirma la regla? La respuesta, mirándola bien, es que ya dejó de ser una excepción: cada vez que Laika estrena, el stop-motion recuerda que todavía tiene mucho para decir. Lo que queda por ver es cuándo estos proyectos llegan a las salas argentinas y a qué precio, porque la experiencia de ver este tipo de películas en pantalla grande bien vale planificar la salida.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo


Mirtha Legrand completó los antibióticos y se queda unos días más en el Mater Dei: cómo sigue su recuperación

Tuli Acosta rompe el silencio: "Me pusieron entre la espada y la pared con una mentira en redes"
