La inflación se estanca en una franja mensual de 1,6% a 1,8% y el sendero a la baja se estira hasta 2027
El índice de septiembre cerró en 1,9% y volvió a confirmar un comportamiento en zigzag. Tarifas, prepagas, alquileres y paritarias actualizan por la inflación ya registrada y sostienen la inercia. Los regulados acumulan 31,5% en el año, por encima del núcleo.

La inflación de septiembre se ubicó en 1,9% y consolidó una dinámica que se viene repitiendo mes tras mes: un período baja, el siguiente sube, y la curva general no termina de acomodarse. El dato fue apenas inferior al 2,1% de agosto y se mantuvo por encima del 1,7% de julio, con lo que la comparación interanual se mueve en una banda estrecha y todavía alta para los estándares de una economía que intenta estabilizarse.
En la comparación con el año anterior, el 1,9% de septiembre de 2025 luce como una mejora frente al 4,2% que había registrado el mismo mes de 2024, aunque la mejora se percibe mucho menos cuando se observa el ritmo mensual: el indicador ya no muestra saltos bruscos, pero tampoco cede de manera sostenida. En el promedio nacional, la inflación acumulada en los primeros nueve meses del año alcanza 21,8% en el componente núcleo, mientras que los precios regulados treparon 31,5% en igual período, una brecha de casi diez puntos que se traslada al índice general.
Vamos a los números: qué proyecta el mercado para los próximos meses
El Relevamiento de Expectativas de Mercado que elabora el Banco Central recoge las estimaciones de analistas y consultoras y muestra el mismo zigzag que ya exhibe la realidad. Para octubre se aguarda 1,7%, en noviembre 1,6%, en diciembre 1,8%, en enero y febrero de 2027 un 1,6%, y en marzo de ese año 1,7%. Ninguna proyección del panel perfora el piso de 1,6% mensual en todo ese tramo, lo que confirma que el proceso de desinflación ingresó en una etapa de rendimientos decrecientes.
Detrás de ese piso del 1,6% opera la indexación. Las jubilaciones, las tarifas de servicios públicos, las cuotas de la medicina prepaga, los alquileres y las paritarias salariales se ajustan mirando la inflación ya registrada. Ese mecanismo hace que los incrementos de meses anteriores no se evaporen, sino que reaparezcan con distintos rezagos en los bolsillos de los hogares durante los períodos siguientes. Cuanto mayor es la indexación formal o informal de un rubro, más se reproduce la inercia en el índice general.
- Jubilaciones y prestaciones de la seguridad social: actualización trimestral por la variación del IPC y por la variación de los salarios formales.
- Tarifas de energía eléctrica, gas y agua: ajuste periódico con esquemas de segmentación que, aun con subsidios, trasladan parte de la inflación previa.
- Cuotas de medicina prepaga: actualización mensual atada a la inflación pasada, con topes que se fijan por normativa.
- Alquileres: contratos nuevos o renovaciones indexados por el Índice de Contratos de Locación, que replica la dinámica del IPC.
- Paritarias: cláusulas gatillo o revisiones trimestrales que toman como referencia la inflación ya acumulada.
A esa inercia se suma la recomposición de los precios regulados, que este año acumulan 31,5% frente al 21,8% del componente núcleo. La diferencia se explica porque buena parte de los ajustes tarifarios y de los valores administrados quedaron postergados durante 2024 y se están aplicando con fuerza en 2025, lo que presiona sobre el costo de vida más allá de lo que muestran los precios libres.
Estacionalidad y shock de oferta: por qué el zigzag se interrumpe
La estacionalidad también interviene. Rubros como indumentaria, turismo, frutas y verduras concentran subas en momentos puntuales del calendario, y esos saltos interrumpen la tendencia de fondo. La nafta y la carne, en tanto, pueden sumar variaciones adicionales según factores climáticos, el movimiento del tipo de cambio o las cotizaciones internacionales, lo que vuelve al índice general más sensible de lo que sugeriría la evolución de los salarios.
“Es bastante rápido bajar la inflación desde niveles muy elevados, pero después cuesta muchísimo más bajar lo que sería la inflación inercial.”Juan Manuel Telechea, economista
Telechea recordó que, en los procesos de estabilización que la región pudo completar con éxito, alcanzar una inflación anual de un dígito demandó más de tres o cuatro años una vez que la economía dejaba atrás la fase de saltos bruscos. La lectura de fondo es que el tramo actual, con la inflación corriendo entre 1,6% y 1,9% mensual, es justamente el más lento de todo el proceso.
“Un proceso de desinflación puede tener repuntes mensuales sin que eso implique un cambio de tendencia.”Diego Piccardo, Fundación Libertad y Progreso
Piccardo coincidió en que la inflación no cede de manera uniforme y relativizó la lectura negativa de cada rebrote. Para el analista, mientras la tendencia de fondo siga mostrando una pendiente descendente, los repuntes puntuales deben interpretarse como parte del ruido estadístico y no como un giro en la política económica.
Por su parte, Fiorella Scalise, del estudio EcoGo, fue más allá y describió el entramado de cláusulas que atan los precios a la inflación pasada. Tarifas, alquileres, prepagas, cuotas escolares y salarios funcionan como correas de transmisión que prolongan los efectos de cada suba durante varios meses, lo que vuelve a la dinámica mensual mucho más rígida en el tramo final del proceso de desinflación.
En concreto, y pensando en el bolsillo rosarino, lo que se viene es un escenario de estabilidad sin alivio: la inflación seguirá corriendo entre 1,6% y 1,8% por mes al menos hasta marzo de 2027, con lo que una familia tipo que gasta 1.000.000 de pesos por mes verá su presupuesto renovado cada treinta días con un piso cercano a los 16.000 pesos de aumento, y hasta 19.000 pesos si el índice se acerca al 1,9%. A eso se le suma la carga de los ajustes de tarifas y prepagas, que se aplican sobre una base ya actualizada y, por lo tanto, tienden a ser proporcionalmente más altos. La consecuencia práctica es que el salario que en septiembre alcanza para cubrir la canasta, en diciembre quedará corto por una diferencia equivalente a unos dos meses de inflación acumulada, sin que existan, por ahora, anuncios oficiales que modifiquen ese sendero.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

Las aseguradoras alertan sobre una crisis por el crecimiento de demandas laborales en 2025

Las entradas en Binance alcanzan los 24,000 millones de dólares procedentes de una base de 250 millones de usuarios en 2024

