A los 63, una mujer de Lobos recorre sola la Argentina en un auto transformado en casa rodante
Delia Torres dejó de armar itinerarios ajenos para vivir los suyos propios: adapta utilitarios y utilitarios familiares como vivienda sobre ruedas, y ya atravesó desde Las Grutas hasta Iruya. Su próximo destino es seguir subiendo por el norte.

Delia Torres conoce el turismo desde la trastienda: durante años se dedicó a organizar viajes para terceros, a diseñar circuitos y a confirmar reservas. Sabía de hospedajes, de traslados y de excursiones, pero sentía que el país verdadero se le escapaba por la ventanilla del micro, en esos carteles de pueblos que aparecían al costado de la ruta y que nunca figuraban en ningún itinerario. La pregunta que se repetía era siempre la misma: qué habrá detrás de ese nombre, cómo será la gente, qué se encontrará quien se anime a desviarse.
Con el tiempo, la pandemia operó como un punto de inflexión. En 2019, la viajera se había radicado en el campo, en las cercanías de la Ruta 41, y al comenzar a retomarse la circulación empezó a observar cómo desfilaban casas rodantes frente a su propiedad. A través de videos publicados en YouTube tomó contacto con una comunidad de viajeros que adaptaban automóviles comunes para utilizarlos como vivienda. Sin posibilidades económicas de adquirir un motorhome, resolvió valerse de lo que ya tenía a disposición: un Renault 11 modelo 1991.
Una transformación artesanal sobre la base de un Renault 11
La adaptación se construyó a fuerza de prueba y error. En primer lugar, se probaron almohadones y un catre antiguo; luego se tomaron medidas, se movieron asientos y se evaluaron las distintas configuraciones posibles. La solución definitiva consistió en retirar la butaca delantera del lado del acompañante para instalar allí una cama de una plaza, con un compartimento inferior destinado al guardado de pertenencias. En la luneta trasera se montó una cocina compacta con anafe y dos bidones de agua; sobre el lado opuesto se incorporó un inodoro químico portátil.
Otros viajeros, contactados a través de redes sociales, le aconsejaron iniciar la experiencia con recorridos cortos antes de lanzarse a distancias mayores. Siguiendo esa recomendación, en 2021 se acercó hasta General Belgrano, distante alrededor de 100 kilómetros de Lobos, donde se desarrollaba un encuentro de rodanteros. En esa reunión tomó dimensión de la dinámica de la comunidad: grupos de asistencia en ruta en los que cualquier integrante puede solicitar el acercamiento de un compañero cercano, pedir la referencia de un mecánico de confianza o requerir la indicación de un sitio adecuado para detenerse a descansar.
Las primeras rutas: Las Grutas, Chajarí y el Litoral
El primer viaje de largo aliento la llevó hasta Las Grutas, en la provincia de Río Negro, y se extendió por aproximadamente quince días fuera del hogar. En 2023 partió con destino a Chajarí, en Entre Ríos, y el recorrido se prolongó de manera espontánea: atravesó Corrientes, llegó hasta Misiones, visitó las Cataratas del Iguazú y emprendió el regreso por la costa del río Uruguay. A lo largo del trayecto se detuvo en Yapeyú y resolvió desviarse hasta El Soberbio para conocer los Saltos del Moconá, adonde arribó con bancos de niebla y debió aguardar hasta el mediodía para apreciar los saltos en plenitud. También se decidió a abordar un gomón, una experiencia que la propia viajera suele situar entre los momentos más memorables de esa recorrida.
El norte argentino y el siguiente paso: una Citröen Berlingo adaptada
En 2024 la aventura se orientó decididamente hacia el norte. Integró una caravana, transitó un tramo de la Ruta 40, alcanzó la provincia de Jujuy y arribó a Iruya, en una etapa que se prolongó durante alrededor de cuarenta días. En territorio catamarqueño resolvió no continuar hacia el Campo de Piedra Pómez: la respuesta mecánica del automóvil ante la pendiente y el viento en contra volvían imprudente el intento. Actualmente, la viajante se desplaza en una Citröen Berlingo adaptada con la misma lógica de vivienda sobre ruedas, y su intención declarada es seguir recorriendo el norte argentino en los próximos tramos.
Tarifas, horarios y contactos oficiales
- La comunidad de rodanteros y viajeros de casas rodantes suele coordinar encuentros abiertos a lo largo del año; los próximos puntos de reunión y fechas se difunden a través de los grupos locales en redes sociales y en los canales de YouTube de la propia viajante.
- Para consultas sobre recorridos por el norte argentino y experiencias de viaje en auto adaptado, el contacto oficial de Delia Torres es su canal de YouTube, donde publica los destinos visitados y los detalles técnicos de cada adaptación vehicular.
- Se recomienda encarar la travesía en temporada seca, entre mayo y septiembre, para evitar lluvias intensas en el Litoral y nieblas cerradas en zonas de selva misionera como El Soberbio y los Saltos del Moconá.
- Para la recorrida por el noroeste, los meses de mayo a julio ofrecen temperaturas más templadas en quebradas como Iruya y condiciones de camino más estables en la Ruta 40.
- El ingreso a áreas protegidas como el Parque Nacional Iguazú y los Saltos del Moconá requiere consulta previa de tarifas, horarios y condiciones de acceso en las páginas oficiales de la Administración de Parques Nacionales.
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